Viajar produce muchos placeres diferentes. Algunos intelectuales, otros más pragmáticos. 
Uno de ellos para mí es, sin duda, alojarte en un hotel excepcional. Y Escocia está llena de ellos. Bunchrew House o Cromlix House son dos fantásticos ejemplos.
El Hotel
Según su propia web, Cromlix House es uno de los mejores hoteles de lujo de Escocia. No sé si atreverme a afirmar tanto, pero lo cierto es que, como los mejores, deja una huella difícil de olvidar. Las habitaciones son amplias y confortables, el servicio encantador, los espacios comunes (salón, sala de mañana, biblioteca o, para los más religiosos, su propia capilla que data de 1874) son espacios que trasmiten serenidad y bienestar. Los jardines son tan inmensos que puedes estar días recorriéndolos sin pasear nunca por el mismo camino. Recuerdo que una tarde, después de mucho andar por ellos, acabamos sentados frente a un lago (dentro de los propios terrenos del hotel) viendo pasear a los cisnes mientras hacíamos planes para el día siguente. Quiero volver…
Si además te digo que el precio por noche no supera excesivamente lo pagado en otros hoteles de cuatro estrellas que no le llegaban a la suela del zapato, o que tiene una ubicación que te permite ver multitud de cosas interesantes y al tiempo disfrutar de una inmensa paz cuando vas a descansar ya te he dicho mucho sobre lo que pienso de este hotel.
El restaurante
Alguien me comentó que no era fácil comer bien en Escocia. No es verdad. Comer bien es fácil. Es, como casi siempre por desgracia, una mera cuestión de presupuesto. El hotel dispone de un excelente restaurante de cocina típica escocesa con toques afrancesados. La atención, la habitual. Soberbia. A medio día nos preguntaron a qué hora
querríamos cenar. Cuando bajamos puntuales hacia el restaurante, no fuimos dirigidos a la mesa, sino a un elegante salón en el que puedes tomar algo mientras observas la carta, eliges, toman nota y te preparan la mesa. La cena no defrauda.
En nuestro caso cenamos un confit de pato salvaje sobre una cama de crema de lentejas y culie de fresa. Después vino un solomillo de vaca autóctona acompañada de un puding de verdura y pequeños manojos de judías verdes con jamón. El postre un surtido de quesos celtas con uva y manzana, crema de membrillo y pan tostado. Me está entrando hambre mientras lo recuerdo. Acompañé la cena con un rioja español (los vinos escoces… no, no) con un precio que no estaba a la altura del resto en el famoso binomio calidad/precio. Caro, mucho.
La cena algo cara también aunque en mi opinión mereció la pena. En torno a 85 euros por cabeza incluyendo la copa mientras nos preparaban la mesa, los platos citados, el vino y unos cafés. Si me preguntas si repetiría la respuesta -sin que haga falta pensar mucho- es sí, desde luego.
Ubicación y precios
La ubicación es excepcional. Apenas a 10 minutos de Stirling, 30 de Perth, 45 de Glasgow, una hora de Edimburgo y dos de Aberdeen, fue para nosotros el punto ideal volviendo del norte, para hacer alguna excursión y poder regresar al
día siguiente a Edimburgo y coger el avión de vuelta.
En el mapa que adjunto podrás ver su ubicación con facilidad. Las indicaciones más sencillas para llegar son dirigirse hacia Stirling, una vez en la M9 dirección norte continua dirección Perth. En la salida a Kinbuck (B8033) sal de la A9 y sigue las indicaciones hacia Kinbuck. Continúa atravesando Kinbuck hasta que veas las indicaciones a Cromlix House que te llevarán a la puerta de esta magnífica finca y su delicioso hotel. No puedo darte una calle y un número. Es una mansión dentro de una finca enorme en medio del campo
.
Otros datos de interés
Estrellas: * * * * *
teléfono: (01786) 822125
Web: http://www.cromlixhouse.com
Reservas on line: sí.
Precio: Excelente relación calidad/precio. Pagamos unas 130 libras/noche (mayo 08) en una habitación amplia (más parecida a una suite que a una habitación), confortable,
con una cama confortable y excelentes vistas.
Qué ver cerca: Stirling y su castillo a 10 min. (recomendado), Doune Castle (a 16 min.), Perth (recomendado) a 46 min.), Dundee a 1 h. y 13 min., St. Andrews (recomendado) a 1 h. y 28 min. o Glamis Castle (recomendado) a 1 h. y 30 min. entre otras muchas opciones.
Merece la pena: sí, mucho.