No puedes visitar Escocia y no hacer, al menos, una visita a una destilería de whisky. La bebida nacional escocesa es tan típica allí como el vino en España o el champán en Francia.
La elaboración, muy bien explicada en casi todas las visitas guiadas, es muy similar entre unas destilerías y otras. Las diferencias
fundamentales las marca la calidad de la malta de unas zonas y otras, la madera en la que envejecen -más o menos tostada, nueva o usada, roble francés o americano de sus barricas etc…- el tiempo de envejecimiento, el uso de uno, dos o hasta 50 tipos de maltas diferentes y otras características que hacen de cada destilería botellas de muy distinta factura.
Dicen los escoceses que hay un tipo de whisky para cada situación. Unos para el aperitivo, otros para después de la comida, otros para antes de irse a la cama… la lista es larga
Si las fuerzas no me fallan pronto publicaré una entrada con el proceso de elaboración (muy curioso y muy bien explicado si pasas por ellas, en las que además se incluye una cata para los visitantes) y otra con las principales destilerías escocesas más detallada. Vaya, de momento, una pequeña lista de destilerías de calidad. Todas ellas recomendables -la visita y el whisky
-
Talisker, Lagavulin, Glenmorangie, Lochnagar (me encanta), Edradour, Macallan, Glenlivet son algunas de las más atractivas. ¡No te pierdas alguna de ellas!